Oskar Schindler
Oskar Schindler era un industrial alemán que para 1939 buscaba la oportunidad de dirigir un par de fábricas incautadas en Cracovia, Polonia para su beneficio personal. Adquirió esas plantas, que eran de propietarios judíos, dedicadas a la manufactura de aparatos domésticos. El negocio no pudo ser más ventajoso porque el trato incluía a mil trabajadores a los que podía explotar libremente. Mientras los negocios crecían, él gozó de su éxito integrándose de lleno a las altas esferas sociales de la época. En una ocasión presenció una redada para deportar a los judíos. Esto causó un gran efecto en él y comenzó su etapa de transformación como ser humano ya que de pronto empezó a proteger a sus trabajadores. Los hechos lo horrorizaron a tal grado que desde entonces juró dedicarse de lleno a proteger a los judíos que estaban a su cargo; un grupo de hombres, mujeres y niños que pasaría a la historia como “Los Judíos de Schindler”. En 1943 el ghetto de Cracovia fue desmantelado y los judíos fueron asesinados o llevados a campos de concentración. Schindler peleó por sus empleados, logrando liberar a 900, algunos de ellos inválidos o en condiciones tan deterioradas que eran a todas luces ya incapaces de trabajar. Oskar Schindler alegó que eran especialistas en detalles mecánicos y exigió, mediante toda clase de negociaciones, donde se incluían los sobornos monetarios, su liberación. La situación se tornó cada vez más tensa, las fuerzas soviéticas avanzaban y era inminente que las fábricas serían clausuradas y los trabajadores enviados a campos de concentración, así que Oskar Schindler, en un acto desesperado, convenció a la Administración de Armamentos que le permitiera montar otra fábrica: en esta ocasión una supuesta planta de armas en Checoslovaquia. Solicitó, de paso, más trabajadores judíos. Llegaron así a su protección 300 mujeres de Auschwitz y 800 hombres del campo de Gross-Rosen que, en teoría, debían de fabricar armas, pero no hicieron nada parecido. En la planta no se elaboró ni siquiera una sola munición. Oskar Schindler junto con su esposa utilizó todos sus recursos económicos y políticos para otorgar víveres, medicinas y documentos falsos a los judíos. Según las listas que se conservan salvó alrededor de 1200 judíos. En 1967 fue reconocido como Justo entre las Naciones por el Estado de Israel.